Cuando la separación toca a la puerta ¿Cómo ayudarle a nuestros hijos?

El rol de padres y lo que ello implica, hace de nuestros niños hijos felices, si se realiza con amor y acompañamiento constante, sin desdibujar la autoridad que debe estar presente en todo momento.

Tanto padre como madre impregnan en la labor de crianza su sello personal, estableciendo de manera auténtica y genuina la relación con sus hijos, siendo ésta irremplazable en medio de alegrías y tristezas, sanciones y halagos.

Nuestros hijos, saben qué esperar de cada uno, saben qué esperar de papá y qué esperar de mamá, nos llegan a conocer tanto, que tan pronto nos sucede algo, son los primeros en percibirlo: nuestras alegrías, tristezas, asombros y enojos.

Por esto, tras un evento de separación de los padres, es fundamental para la tranquilidad y salud emocional de nuestros hijos, que tengamos en cuenta el manejo de algunas situaciones que a raíz de este evento podrían presentarse y cuál sería su adecuado manejo.

A continuación, algunos tips para ayudarles a nuestros hijos.

1.Comunicación clara y sencilla
Papás, ante una separación qué importante es hablar con nuestros hijos de manera honesta y sencilla, pero con un lenguaje claro y tangible para ellos.
No debemos permitir que como padres, nuestras emociones siembren confusión y angustia en el corazón de nuestros hijos; esto implica, estar seguros y muy tranquilos al momento de hablarles.
Debe ser prioridad siempre expresarles que no son culpables ni tienen responsabilidad en la decisión que se está tomando, e igualmente importante, manifestarles que su papá seguirá siendo su papá y su mamá seguirá siendo su mamá, por el resto de sus vidas y esto es algo que nada ni nadie lo puede cambiar.

2.Manejo de rutinas, hábitos y horarios.
Que tanto padre y madre, continúen realizando las mismas actividades, respetando de esta manera, las rutinas y horarios con el fin de evitarles a los niños una desadaptación importante. Como todos sabemos, separarse implica que asuntos como las visitas sean en horarios pre determinados, al igual que los tiempos compartidos con ellos, pero esto no implica trastornar las rutinas y hábitos de los más pequeños.

3.Relación cordial y de respeto entre ambos padres.
Siempre será motivo de alegría y tranquilidad para nuestros hijos, ver que sus padres tengan una relación amable y cordial, basada en el respeto y el buen trato. Si bien esto en algunas ocasiones no es posible, se sugiere a los padres de familia evitar conflictos en frente de los niños, ya que un gran número de ellos, siente que las diferencias podrían ser por su culpa y el temor al abandono se activa de manera inmediata. Incluso, en algunas situaciones, sienten que es responsabilidad de ellos escoger a uno de los dos, como si amarlos a ambos, no fuera posible.
Recordemos que cuando le hablamos mal a nuestros hijos del ex cónyuge, le estamos hablando mal, de la otra persona más importante en el mundo junto con usted.
Finalmente, los niños se adaptan a todo; unos, más fácilmente que otros.

Depende de la comunicación amorosa, clara y asertiva con ellos, del esfuerzo que pongamos como papás en no cambiarles hábitos y rutinas y en compartir con ellos en la medida de las posibilidades el tiempo dedicado a las actividades que solían realizar antes de la separación, que el divorcio no sea para ellos una experiencia traumática y catastrófica. Por tanto, su comprensión y adaptación a esta nueva forma de vida, estará en gran medida relacionada con el manejo que nosotros como padres le demos a la situación. 

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