¿Qué hacer con el corazón herido después de una ruptura afectiva?

(Betancur, 2010) nos dice “algunos hablan del mal de amores; otros de pena de amor… no importa cómo se denominen, la realidad es una sola: cuando pierdes a la persona amada, o cuando tu amor  no es correspondido, tu ser y tu vida se convierten en un tablero de ajedrez con las fichas volcadas y dispersas por todas partes”. A esto le podríamos llamar una tormenta de lágrimas, de desasosiego como cuando recientemente Colombia perdió contra Brasil, donde muchos sentimos esa desilusión tan inmensa como si hubiésemos perdido a ese ser amado en quien habíamos puesto todas nuestras ilusiones. 

Con el pecho morado nos vemos cuando alguien decide decirnos te dejo porque no cabes en mi proyecto de vida, mi familia no encaja con la tuya, eres muy callado/a para reírnos juntos. Esto y mucho más, nos deja el corazón herido y palpitando por algo que fue y ya no puede ser. Olvidar ¿Quién pudiera? posiblemente muchos se lo preguntan. Pero es un hecho que después de transitar días, meses e incluso hasta años quien más que el tiempo que Dios se ingenió para nosotros, para ayudarnos a sanar; quien más que el amor propio para sacarnos a un ser que decidió no estar más a nuestro lado, quien más que la confianza de creer en nosotros y en Dios para salir de ese ajedrez de fichas revueltas, quien más que el poder de la decisión para despedir una mala visita con el nombre de DUELO Y DESAMOR.

Probablemente también pretendemos encontrar una persona, que responda a la pregunta de ¿quién soy? Y si te responde lo que deseas escuchar,allí te quedas. Y seguro pensarás y creerás que eres el amor de ese otro. Es por eso que después que el otro se va, tu corazón se hiere.  Así que en el amor es importante que tú primero te respondas a la pregunta de ¿quién eres y qué necesitas?, para cuando te amen y luego decidan no seguirlo haciendo, no desfallezcas y puedas levantarte.

En el hacer después de una ruptura afectica es importante:

  • Abrazar el dolor.
  • Reconocer la realidad humana de ese otro que se ha ido.
  • Contestar la realidad del porqué, no pudo estar a tu lado según tu realidad humana, ya que en la medida que aceptas tu realidad se disipará tu dolor.
  • No te sientas rechazado, fue solo una decisión que tocaba en ese momento de tu vida.
  • No culpes a Dios por ser supuestamente su voluntad. En realidad fue tu elección.
  • Asume y reconoce tu falta interna así sangre más tu corazón.
  • Aférrate a ese guerrero interior que es tu amor propio y empieza a tener una vida con propósito a partir de éste instante.
  • No pretendas buscar a tu ex pareja, porque seguro caerás. Mejor busca apoyo en la gente que te ama y te respeta de verdad.

Bibliografía

Betancur, María Cecilia. “El corazón herido”. Bogotá, grupo editorial Norma, 2009. 

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